miércoles, 24 de septiembre de 2014

Análisis de Rasgo: Águila



Las Águilas de Manwë son criaturas nobles y un pueblo antiguo. Tienen un papel más que importante durante el desarrollo en la historia de la Tierra Media, y sus apariciones cambian la vida de más de uno de nuestros héroes. Por eso, no podían dejar de tener un peso importante en ESDLA LCG (menos importante de lo que a algunos nos gustaría). Pero pasemos a analizar a estas majestuosas criaturas.

Introducción
El Rasgo Águila fue desarrollado casi en su totalidad en el Ciclo del Bosque Negro. Lo primero que hay que tener en cuenta cuando hablamos de las Águilas, son sus dos características principales:

  • Por un lado, las Águilas son monoesfera y sólo existen cartas Tácticas. Por ello, si queremos tenerlas en cuenta, nuestro mazo debe tener un peso carmesí más que considerable. Un mazo que quiera contar con el apoyo de las enormes rapaces, nunca pondría menos de 2 Héroes Tácticos, o al menos una manera contundente de producir dos o más Recursos carmesí por turno.
  • Y por el otro, son un pueblo puramente de apoyo. Esto quiere decir que ni tiene héroes propios, ni habilidades característica (como puede ser la de obtener ventajas por permanecer por debajo del nivel de amenaza propia de los Hobbits, por ejemplo), por lo que tendremos que tener en cuenta entonces es cómo pueden mejorar nuestra estrategia.

Una vez tenemos claro qué papel van a desarrollar las Águilas en nuestro mazo, pasemos a analizar las pocas (pero sinérgicas) cartas que existen.

Aliados
 Guardián Alado y Vasallo del Señor de los Vientos: estos dos aliados van a ser la base de nuestro ejército alado. Son baratos de jugar (pese a que el Guardián Alado tiene “mantenimiento” siempre que defienda), y su papel será el de atacar o defender y desaparecer de la mesa para alimentar a las Águilas de las Montañas Nubladas, como veremos un poco más adelante. Estos dos aliados son tan poderosos por sí mismos, que escapan de los mazos temáticos y muchos jugadores los incluyen en mazos que no se centran en las enormes rapaces.
En principio es recomendable utilizar su uso de manera eficiente ¿Y qué quiere decir esto? Pues que usaremos al Vasallo únicamente cuando nuestros héroes no sean capaz de derrotar al incómodo troll que se interpone en nuestro paso, y que intentaremos pagar el “mantenimiento” del Guardián Alado siempre que podamos para tener, al menos, uno en mesa y que haga de muro frente a los ataques enemigos.



 Descendiente de Thorondor: será nuestro daño directo. Puede parecer que tiene un coste alto, y en parte es cierto, pero sus 4 Recursos merecen la pena siempre que sepamos aprovecharlo. Normalmente este Águila tiene dos usos: el primero de ellos es eliminar molestos orcos con pocos puntos de daño (¡malditos arqueros trasgos!), y el segundo es ser apoyo para grandes enemigos o rematar enemigos dañados.
Además, al igual que sus hermanos menores, también usaremos al Descendiente para alimentar a las Águilas de las Montañas Nubladas.

Águilas de las Montañas Nubladas: será el aliado estrella de nuestro mazo y la razón por la que tener en cuenta el Rasgo águila como conjunto. Ya de por sí tienen un coste correcto. Por 4 Recursos, obtenemos un aliado bastante consistente en características y 4 puntos de daño (nada desdeñable teniendo en cuenta los pocos aliados del juego que nos dan tanto aguante). Pero donde reside su auténtica potencia es en su
habilidad para alimentarse de los personajes Águila que abandonen el juego, y aumentar su ataque y defensa en el proceso.
Esto quiere decir que tenemos 9 aliados en el mazo (Vasallos, Guardián y Descendiente) que van a ser aprovechados tras su uso, lo que convierte a nuestro ejército alado en una máquina sinérgica muy potente. Llega un momento incluso que no es necesario pagar el mantenimiento del Guardián, ya que estas águilas se vuelven tan potentes que no necesitaremos tener dos muros en mesa.
Por ello, como veremos un poco más adelante, en este tipo de mazos es muy importante incluir ciertas cartas que nos ayuden a proteger a las Águilas de las Montañas Nubladas para que permanezcan en mesa el mayor tiempo posible (y si es toda la partida, mejor).

Landroval: el lugarteniente de Gwaihir es un salvavidas para nuestros héroes. Puede que lleguemos a pensar que su altísimo coste no paga su Ataque 3 (y más teniendo en cuenta que por un solo recurso tenemos al Vasallo con el mismo ataque), pero su habilidad ya compensa de sobra los 5 recursos que se paga por ella.
Con incluir una es más que suficiente, permitiéndonos forzar las situaciones más de lo que lo haríamos normalmente, sabiendo que si nos pasamos de rosca y uno de nuestros héroes es eliminado, Landroval estará ahí para sacarnos del apuro.
Es esa típica carta que sobre el papel no convence en absoluto, pero que una vez la pruebas, no contemplas un mazo táctico sin ella.

Vinculadas
Apoyo de las Águilas: puede que sólo tengamos una carta vinculada relacionada con nuestros gigantes aliados (Llevado en Vuelo es muy temática, pero respecto a reglas no tiene nada que ver con las Águilas), pero ella sola vale su peso en Recursos.
Esta carta eleva el potencial de la esfera carmesí a la enésima potencia. Teniendo en cuenta que parte de nuestra estrategia se basará en hacer crecer a las Águilas de las Montañas Nubladas, el Apoyo de las Águilas nos permite aprovechar (de nuevo) el sacrificio que hacemos en mantener a salvo a nuestro aliado más preciado.
Además, no es única ni restringida, lo que la hace aún más potente si cabe. Y para rematar su utilidad, podemos elegir si necesitamos aumentar el ataque o la defensa del héroe vinculado en el momento justo. Espectacular.

Eventos
 ¡Llegan las Águilas!: cualquier carta que pueda dar ventaja de cartas en el mejor de los casos o filtrar nuestro mazo en el peor, hay que tenerla siempre en cuenta. Cuando nos planteamos incluir este evento en nuestro mazo, es lógica la comparación con Convocando a los Rohirrim. Para empezar, el evento Águila tiene un coste gratuito, pero a cambio sólo buscamos entre las 5 primeras cartas de nuestro mazo, a diferencia del evento de Rohan que nos permite excavar entre las 10 primeras (a cambio de tener que pagar 1 Recurso). Pero, y aquí es donde realmente reside la potencia de esta carta, fijaos bien que ¡Llegan las Águilas! nos permite añadir cualquier número de cartas Águila entre las 5 que miramos.
Así, si somos capaces de manipular nuestro mazo y anticiparnos para saber qué se encuentra en su parte superior (Gildor Inglorion, la Observadora de las Estrellas de Imladris o el Maestro de la forja para reciclar si no encontramos águilas son grandes aliados para nuestras rapaces) podremos obtener fácilmente 3 cartas de apoyo en una sola jugada y por un coste cero. También es cierto que para que se dé esta ventaja abismal, nuestro mazo tiene que estar muy centrado en incluir cartas Águilas que nos permitan aprovechar el evento.


El vuelo de Meneldor: a mí personalmente no me gusta mucho este evento. Y no porque no sea útil, sino porque va contra el espíritu de las rapaces. Una vez tenemos a las Águilas de las Montañas Nubladas en juego, querremos que nuestras Águilas abandonen el juego para alimentar a sus primos mayores, y no para volver a nuestra mano.
Pero no todo es negativo. Esta carta combina muy bien con el Descendiente de Thorondor, pudiendo elegir en qué momento hacemos 2 puntos de daño a ese enemigo molesto del área de preparación. A cambio, perdemos la defensa que el Descendiente nos proporciona antes de abandonar el juego.

Al Nido de las Águilas: es otro evento que hay que comparar. Y de nuevo, su competidor vuelve a ser un evento de Espíritu, Resistir y Luchar. Ambas cartas son muy parecidas, y las ventajas de una son equilibradas con los beneficios que nos proporciona la otra.
Por un lado, Al Nido de las Águilas tiene un coste fijo (que será una ventaja siempre y cuando el aliado que queramos recuperar sea de coste 3 o mayor), pero necesitamos un personaje Águila en juego y tener que utilizarlo exclusivamente para recuperar al aliado. Y en el otro lado, Resistir y Luchar tiene un coste variable (y por ende, dependerá de si nuestro mazo tiene una curva de recursos alta o baja en los aliados) pero no tiene dependencia de ninguna otra condición.
A mí me parece que Resistir y Luchar es más versátil y normalmente el evento Águila se suele quedar fuera de mis construcciones cuando tengo que decidir entre los dos.

Cartas sinérgicas
Radagast: personalmente no concibo un mazo con Águilas sin Radgast. Sé que es un aliado muy controvertido y criticado, pero su papel (a mi parecer) es fundamental. Pese a que podamos pensar que pagar 5 Recursos por un aliado con unas características tan bajas es una mala jugada, a largo plazo el salvaje Istari nos devuelve (y con creces) cada Recurso que hemos pagado en ponerlo en juego. Al fin y al cabo, a partir de su quinto turno en juego, se comporta como una fuente extra de Recursos cada turno.
Hay que tener en cuenta también que los mazos con Águilas juegan a medio-largo plazo. Nuestra estrategia se basa en ir hinchando a las Águilas de las Montañas Nubladas y esto no es una tarea ni fácil ni rápida. Es por ello, que todo intento de ponerlas a salvo será más que bienvenido.
Como toda inversión, queremos que tarde o temprano nos de beneficios y por lo tanto, querremos usar a nuestras Águilas todos los turnos para diferentes tareas (y os aseguro que van a ser maltratadas por todas las maldades del mazo de Encuentro). Es aquí donde Radagast tiene su utilidad, en poder curar tantos puntos de daño como necesitemos a nuestro aliado más preciado.
Siempre que hablemos de un mazo con gigantes alados, defenderé la inclusión de, al menos, dos Radagast.
Además, Radagast el pardo tiene una habilidad única entre los Istari: permanece en mesa sin tener que pagar un coste por ello. Puede parecer que no es importante, pero con el desarrollo del Rasgo Istari en la expansión de Saga El camino se oscurece, todo parece indicar que un Istari que pueda estar en mesa y ser utilizado de manera continuada va a ser bastante poderoso si decidimos gastar varios huecos en el mazo para él. Así que, viendo al pardo de un manera más global, quizás su coste nos empiece a parecer no tan descabellado.



El Saber de Imladris/Hierbas Curativas: es la otra alternativa para mantener con vida a las Águilas de las Montañas Nubladas. Yo, normalmente, incluyo una de ellas junto a Radagast. Pero hay gente que prefiere no incluir al pardo y utilizar estas dos alternativas.
Eso sí, lógicamente estas dos curaciones nos condicionan a tener que usar la esfera de Saber a diferencia de Radagast, que nos permite jugar otras esferas de influencia.

Legolas: el elfo Silvano combina perfectamente con nuestros gigantes alados por dos razones. Nos proporciona uno de los dos héroes tácticos recomendados, y encaja perfectamente cubriendo el mayor defecto de las Águilas (y la esfera Táctica en general), su falta absoluta de Voluntad.
Además, gracias a su inclusión, podemos permitirnos elegir un héroe Espíritu que no sea Eowyn, que es quizás la primera que se nos viene a la menta para quitarnos el problema de la Voluntad con una sola carta.

El futuro de las Águilas
 El futuro de nuestros alados aliados parecía ser un libro en blanco, pero entonces llegó el ciclo de El Creador del Anillo y volvimos a ver aparecer (por fin) un nuevo apoyo para el olvidado Rasgo. Y nada más y nada menos que Gwaihir.
El líder de las Águilas viene a complementar el apoyo ofrecido por su lugarteniente. Al igual que Landroval,
Gwaihir no está pensada para dar de comer a nuestras hambrientas Águilas de las Montañas Nubladas, sino a complementar a sus súbditos (y a nosotros de paso).
La elección lógica para la habilidad de Gwaihir es el Descendiente de Thorondor, haciendo de él un aliado con 4 puntos de daño directo incorporado. Pero no hay que descartar la posibilidad de recuperar algún Vasallo o un Guardián Alado (o al mismísimo Landorval) que perdiésemos al principio de la partida y ahora podamos volver a sacarle partido.
Y una vez establecido en mesa, Gwaihir puede ayudarnos a combatir enemigos con sus 3 puntos de ataque o, mucho más valioso, aumentar nuestra Voluntad total en 2 puntos.

Como veis las (a veces menospreciadas) Águilas dan mucho más juego de lo que puede parecer en un principio. Ahora la duda es ¿Qué Águilas nos depara el futuro? ¿Tienen los diseñadores alguna otra sorpresa bajo la manga en este ciclo?

No dudéis en volver a esta entrada si aparece alguna carta nueva para nuestras rapaces, ya que actualizaré con la nueva información.

Y a vosotros ¿Qué os parecen las Águilas? ¿Las usáis a menudo?

¡Hasta el próximo análisis!

Dens

12 comentarios :

  1. Acabo de meterme en el ciclo del Bosque Negro y esta semana terminé de pasar La caza de Gollum. Quería meter cartas del nuevo ciclo y probarlo lo más posible y uno de los mazos que hice fue un mazo monoesfera de táctica centrado en águilas y Radagast. Funcionó como un reloj, y a pesar de que la misión no es complicada, y a falta de jugar mucho más el mazo, la sensación que me dio es de unidad y fortaleza. En conjunto funcionan muy bien, apoyándose unas a otras y apoyando también a los aliados y héroes que tengamos. Me ha gustado mucho jugar con Radagast e incluso diría que me parece imprescindible en un mazo como este. Por cierto, cada vez que robaba o bajaba un águila me daba un subidón. Son majestuosas, nobles, y elegantes. Estoy seguro de que antes o después publicarán más cartas de águilas.

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    1. Totalmente de acuerdo. Yo creo que quizás, donde veremos alguna carta más para las águilas, sea en la última expansión de Saga. Aunque siempre puede aparecer alguna suelta (como Gwaihir) y nos da una alegería.

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  2. Yo jugue mazo de aguilas porque en el ciclo del bosque negro era lo que habia si querias jugar monocolor tacticas y se les coge cariño.
    Son un poco carillas pero un cuerno de gondor y vasallos palian un poco eso.
    Yo suelo meter uno o dos Radagast, es el unico mazo donde tiene cabida. Aunque es una inversion grande, ayuda en el tema de voluntad.

    En general es un mazo competitivo la pega es que si lo haces monocolor algunas misiones es imposible y si metes otro color es un mazo muy lento (salvo que puedas meter el Senescal de Gondor).
    El problema de las canciones para añadir otros colores es que solo lo veo jugando con verde que tienes juglares para buscarlas.

    Fuera del mazo de aguilas, solo juego vasallos y en algun caso el descendiente o un landroval. El guardian alado ha quedado obsoleto con el defensor de rammas.


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    1. Yo creo que Radagast gana muchos enteros con las nuevas cartas Istari de El Camino se Oscurece (y las que están por salir cuando vayan desarrollando el Rasgo Istari).

      Yo creo que con dos héroes Tácticos, es suficiente para un mazo con águilas. Eso sí, necesitamos ayuda externa (como una Piedra de Elfo, por ejemplo) para poder bajar a mesa tanto aliado caro.

      Estoy de acuerdo contigo en que el Defensor de Rammas es mejor que el Guardián Alado, pero yo soy un fan de los mazos temáticos y, por tanto, el Defensor sólo lo uso en mazos con temática Gondor. Así que al final uso más al Guardián, que me encaja mejor temáticamente.

      ¡Un saludo Gonzalo!

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  3. A mi es uno de mis rasgos favoritos y siempre intento hacelas un hueco en mis mazos.A mi me gustaía que sacaran un héroe que las beneficiara.Y Radagast es una cartaza para las águilas.

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    1. Creo que la única alternativa es que saquen un Radagast Héroe que las beneficie, porque no tiene pinta de que saquen ningún personaje Águila Héroe...

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    2. Ah.Se me olvidaba,con "llegan las águilas" también puedes coger otra copia de la misma ya que tiene el rasgo águila.

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    3. Rspecto al héroe águila tambien podría ser Thorondor o Meneldor

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  4. El mazo de águilas-Ragadast es la única forma de tener algo de Fuerza de Voluntad cuando juegas monoesfera Táctica en los primeros ciclos. Creo que sólo Apicultor Beornida da algo de Voluntad como aliado de táctica.
    Ragadast y un águila ya te aportan 4 puntos de voluntad y son tan cruciales en muchas misiones de viaje, que el éxito de la aventura depende de tenerlas pronto en mesa.
    Eso si espero que salgan más cartas con este rasgo porque se hacen un poco repetitivas.

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    1. "Éra" la única forma de tener algo de voluntad. Con Théoden, al menos por lo que a Héroes respecta, Táctica puede aportar mucho (hasta 9). Los escenarios con muchos Lugares siguen siendo problemáticos, pero es un avance.

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  5. Las águilas son imprescindibles para pasar las dos últimas misiones de Herederos de Númenor jugando solo, así que sí, las jugué más allá del primer ciclo. Además, suelo jugar Landroval (y pronto a Gwaihir) en mazos con Vilya.

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  6. Pensaba que el Rasgo estaba un poco abandonado... pero veo que es todo lo contrario. Se le tiene cariño a las rapaces ¡Vivan las águilas!

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